Los autodiagnósticos permiten al proyecto COMDUR analizar el grado de sostenibilidad del comercio local en el espacio transfronterizo

La extensión del proyecto refuerza la cooperación transfronteriza y amplía el alcance de sus resultados.

El proyecto europeo COMDUR – Comercio Durable, financiado por el programa Interreg POCTEFA, ha analizado un total de 294 respuestas recogidas a través de sus itinerarios de autodiagnóstico dirigidos al comercio local, lo que permite obtener una radiografía del grado de sostenibilidad del sector en los territorios participantes dando como resultado una media en todos los apartados está por encima del 50 sobre 100. Estos diagnósticos son resultados parciales, ya que el proyecto continuará haciendo autodiagnósticos hasta septiembre de 2026.

Los autodiagnósticos son una herramienta que permite conocer la sostenibilidad de un negocio analizando diferentes parámetros a través de un formulario. Este formulario recoge, entre otras cosas, los procesos que hacen que un negocio sea un espacio sostenible y rentable y aporta, como resultado, una evaluación y un itinerario aconsejado para mejorar en cada uno de los parámetros analizados. Se trata de una herramienta gratuita y confidencial.

Desde el comienzo del proyecto, ya han sido muchos los comercios que se han sometido al análisis y los resultados reflejan una puntuación global media de 65,28 sobre 100, que evidencia un nivel intermedio de desarrollo y un margen significativo de mejora. Entre los ámbitos evaluados, destaca en positivo la gestión de residuos, con 74,03 puntos, consolidándose como el área más avanzada. También presentan resultados positivos la movilidad (70,82) y la logística (68,27), mientras que la energía (64,66) y la gestión de personas (65) se sitúan en niveles intermedios. Por el contrario, los principales retos se concentran en el consumo de agua (59,5) y las compras responsables (59,55).

Resultados en España

En el caso de España, que concentra 252 respuestas, la puntuación media se sitúa en 64,54, en línea con la tendencia general. Los datos confirman el buen desempeño en gestión de residuos (73,93), especialmente en la reutilización de materiales y la gestión de componentes como bombillas, pilas o material informático, aunque siguen siendo menos frecuentes prácticas como la reparación o la donación de excedentes.

En ámbitos como la energía y el agua, se observa una implantación aún desigual de medidas estructurales de eficiencia y control del consumo. La movilidad presenta hábitos relativamente sostenibles, pero con una implicación limitada de los comercios en facilitar soluciones a sus empleados, mientras que la logística muestra avances parciales con margen de mejora en criterios sostenibles, especialmente en el comercio electrónico.

Las compras responsables continúan siendo uno de los principales retos, con una atención limitada en cuestiones como el origen, composición y sostenibilidad de los productos y proveedores. En paralelo, un importante número de respuestas señalaron que apoyan iniciativas locales de desarrollo sostenible y que proporcionan formación a sus empleados para mejorar sus competencias. En suma, los datos reflejan avances, aunque aún con un grado de desarrollo desigual.

Resultados en Francia

En Francia, los resultados muestran un nivel de desarrollo similar, con avances destacables en gestión de residuos (con una media de 73,93) y la energía (64,58) una mayor implantación de medidas en ámbitos como la logística y la movilidad.

En este sentido, se observa una mayor presencia de infraestructuras vinculadas a la movilidad sostenible, aunque la implicación directa de los comercios sigue siendo variable. En logística, se identifican progresos en la gestión de embalajes y existencias, si bien persisten limitaciones en la adopción de soluciones reutilizables.

Al igual que en España, las compras responsables se consolidan como uno de los principales ámbitos de mejora, destacando los franceses por su especial atención a la composición de los productos que compran, ya que un 66% de los encuestados afirman tenerlo en cuenta y un 49% señalan que les conceden importancia a las políticas de responsabilidad social de sus proveedores.

En materia de ejemplaridad muestran una mayor implicación en iniciativas locales, aunque con margen para reforzar la comunicación y la sensibilización. En gestión de personas, se aprecian avances en formación e inclusión, aunque persisten retos estructurales.

En conjunto, estos resultados refuerzan el papel de los itinerarios de COMDUR como una herramienta clave para identificar prioridades y acompañar al comercio de proximidad en su transición hacia modelos más sostenibles, eficientes e inclusivos en el espacio transfronterizo.

Proyecto Interreg POCTEFA, COMDUR (Comercio Durable, Comercio Sostenible).

COMDUR (Comercio Durable – Comercio Sostenible) es un proyecto cofinanciado por la Unión Europea en el marco del programa Interreg VI-A España-Francia-Andorra POCTEFA 2021-2027, que impulsa la sostenibilidad en el comercio local del área POCTEFA. Gracias a COMDUR 650 comercios (200 en Guipúzcoa, 75 en Pamplona, 100 en Huesca, 20 en Teruel, 50 en Barcelona, 100 en Toulouse y 105 en Pirineos Orientales) incorporarán en su actividad diaria acciones sostenibles mejorando su competitividad y reduciendo su impacto ambiental.

El objetivo de COMDUR es acompañar a las pymes de comercio y a sus estructuras de apoyo (Cámaras, Asociaciones, Áreas de Comercio de Ayuntamientos) hacia modelos empresariales donde la sostenibilidad esté integrada en el negocio. El proyecto busca lograrlo a través de un enfoque personalizado, escalable y mentorizado con el sector que se adapte al nivel de madurez de cada pyme, mediante un diagnóstico de situación y su posterior itinerario personalizado. El objetivo es actuar sobre la reducción de residuos, el fomento de la reutilización, el reciclaje y el uso de según qué materiales, la promoción de productos km 0, la generación de valor en el ciclo de vida de los productos, la movilidad blanda, el consumo responsable.

Al finalizar el proyecto, se espera que parte del sector comercial de los territorios socios esté inmerso en un proceso de transformación enfocado en los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que les haga más competitivos. La cooperación transfronteriza es fundamental, ya que existe una interdependencia económica y comercial.